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Envejecemos cuando dejamos de aprender




Almas ¿Dejamos de aprender al envejecer?

Le tenemos una noticia, que podría ser buena o mala (dependiendo del enfoque que queramos darle): el deterioro cerebral comienza mucho antes de lo que se pensaba.

Específicamente el deterioro cerebral comienza a los 45 años, y no a partir de los 60 años como antes se creía. A esta conclusión llegaron, en el 2012, un grupo de investigadores franceses e ingleses después de estudiar durante diez años una muestra representativa de miles de hombres y mujeres. Los resultados son concluyentes y causaron revuelo en la comunidad científica por sus implicaciones médicas.[1]

¿Se supone que esto podría ser una buena noticia?

Tal vez sí. Hoy sabemos que se puede retrasar y prevenir el deterioro cerebral, pero tenemos que hacerlo cuando todavía somos jóvenes y no esperar a cumplir 45 años para tomar nuestras precauciones. La evidencia científica afirma que la mejor manera de evitar el deterioro cognitivo consiste en aprender cosas nuevas. Y aprender cosas nuevas implica moverse, salir, conocer, leer, realizar actividades interesantes, probar nuevos sabores, escuchar música estimulante, fomentar nuestra espiritualidad, incluso equivocarnos y aprender de nuestros errores. Todo esto significa tener la posibilidad de vivir una vida más plena, interesante y gratificante. ¿No es esto una buena noticia?

Con esto no queremos decir que el mundo solamente le ofrecerá cosas buenas y maravillosas. La realidad objetiva es que en la vida tendremos que enfrentar algunas situaciones frustrantes y dolorosas. Sin duda habrá momentos de desasosiego. Pero también es cierto que los malos momentos pasan (igual que los buenos). Y la vida también tiene aspectos muy positivos que brindarnos.

Ya quedó claro que aprender cosas nuevas previene y retrasa el deterioro cerebral. ¿Qué le parecería poder aprender cosas nuevas sobre usted mismo?

Conócete a ti mismo

“Conócete a ti mismo”, una frase que se encontraba escrita a la entrada del oráculo de Delfos, en la antigua Grecia. Lo que esto quiere decir es que al conocerse uno mismo, uno puede ser el dueño de su propio destino, y esto es más importante que conocer el destino en sí mismo. Sé el arquitecto de tu propio destino. Eso quiere decir esta frase, que, por cierto, no es de Sócrates.

¿Cómo puedo aprender cosas nuevas sobre mí mismo?

Hay muchas maneras. A través de la oración, contemplación y la reflexión. También puede asistir a pláticas, cursos, talleres, retiros y leer información de calidad que le puede orientar sobre el comportamiento humano y la vida espiritual.

Puede aprender temas sumamente útiles relacionados con el manejo de sus emociones, comunicación asertiva, resolución de conflictos, estrategias en modificación de conductas, prevención de adicciones, higiene del sueño, aprovechamiento del tiempo, etc. Desarrolle su espiritualidad y aprenda más sobre Dios. ¿Podemos dejar de conocer a de Dios?

Cuando dejamos de aprender cosas nuevas, reforzamos nuestras viejas creencias (algunas de las cuales son erróneas) y damos por hecho que el mundo y la realidad son como nosotros creemos, y no como objetivamente son. Por eso con la edad se va volviendo más difícil cambiar. No deje de aprender. No deje de cuestionar sus viejas creencias.

Preguntas para reflexionar:

¿Qué cosas nuevas le gustaría aprender?

¿Qué se lo impide?

Sugerencias para investigar más sobre el tema:

- Ferrés, I. P. J. (2014). Las pantallas y el cerebro emocional. Gedisa Editorial, Barcelona.

- Mora, F. (2014). ¿Está nuestro cerebro diseñado para la felicidad? Alianza Editorial. Madrid.

Referencias bibliográficas:

[1] Singh-Manoux, A. (2012).Timing of onset of cognitive decline: results from Whitehall II prospective cohort study. British Medical Journal (BMJ). Jan 5;344
Recuperado desde:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/
pmc/articles/PMC3281313/




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