¿Qué le da significado a la vida? Propósito, sentido de vida y el corazón de la misión

“La felicidad es cuestión de equilibrio. Demasiado placer sin propósito puede ser destructivo. El hedonismo sin la búsqueda de significado deja a la mayoría de la gente sintiéndose vacía. Sin embargo, tener demasiado propósito sin que realmente nos sintamos bien también deja algo que desear. La máxima felicidad incluye tanto el placer como el significado”. (Diener & Biswas-Diener, 2008, p.48).

 

Las personas se han preguntado esto desde tiempo inmemorial ¿Cómo encontrar su propósito de vida y qué le da significado?. Desde la perspectiva de la psicología positiva, tener una vida con sentido es el componente del bienestar más abstracto y complejo. En el presente artículo se presentan algunos hallazgos sobre lo que caracteriza a las personas que sienten que su vida tiene sentido y cómo se relaciona con su bienestar.

 

Investigaciones de la Universidad George Mason, en EE.UU., han encontrado que un propósito de vida es un objetivo que garantiza nuestras metas y nuestros esfuerzos; podemos tener más de un propósito en la vida, y esto es una buena idea, ya que si nos concentramos exclusivamente en un objetivo y no lo logramos puede ser muy decepcionante; aunque tener demasiados puede dispersar nuestros esfuerzos (Kashdan & McKnight, 2009).

 

El sentido es más amplio que el propósito y lo engloba; pertenece al ámbito del significado, con la manera en la que interpretamos y le encontramos coherencia a nuestras experiencias; “siento que lo que hago en mi vida es valioso y digno”.

 

El Dr. Steger (2009), explica que generalmente el propósito es un concepto motivacional (¿Qué quiero hacer?), mientras que el sentido es un concepto cognitivo (¿Qué significa mi vida y mis experiencias); las personas interpretamos y organizamos nuestras experiencias de tal manera que tenemos una sensación de que somos valiosos, identificamos lo que es importante para nosotros y enfocamos nuestras energías en eso.

 

Seligman (2016) propone que tener una vida con significado o sentido tiene que ver con sentirnos conectados a algo más grande que nosotros mismos. Las cosas más grandes pueden ser muchas, por ejemplo, la naturaleza, Dios, la familia, un proyecto social; pero lo que tienen en común es que no se trata de pensar sólo en nosotros, sino en los demás. Hoy se acepta sin contrariedad que las conexiones con otras personas y las relaciones son lo que dan sentido y propósito a la vida (p.32).

 

Como lo es la Jornada Mundial de las Misiones que Despiertan el Espíritu Misionero en los fieles con gestos de solidaridad hacia los misioneros que entregan sus vidas por el anuncio del Evangelio en el mundo, es una pasión por Jesús y al mismo tiempo una pasión por su pueblo (Francisco, Cart enc. 2015).

 

Las actividades que tienen sentido para nosotros nos hacen sentirnos mejor más adelante, porque se conectan con nuestros valores, vivir de manera congruente con nuestros valores es fundamental para el bienestar. Necesitamos un sentido de vida para vivir plenamente; necesitamos valores que sean importantes para nosotros y metas por las que valga la pena trabajar “Una de las características especiales de los seres humanos es que pueden vivir de una forma virtuosa y encontrar un propósito en la vida”  (Diener & Biswas-Diener, 2008).

 

Emmons (2003), ha encontrado que para la mayoría de las personas hay cuatro fuentes importantes de significado en sus vidas: el trabajo, las relaciones personales cercanas, la espiritualidad y la trascendencia de una manera prudente, paciente y perseverante. Al igual que saboreando, apreciando y celebrando la búsqueda de nuestros objetivos haciendo que la vida sea significativa y valiosa.

 

La misión de la Iglesia está fundada sobre la fuerza transformadora del Evangelio; el cuál es la Buena Nueva que trae consigo una alegría contagiosa, al seguirlo nos libera de toda la forma de egoísmo y es fuente de creatividad en el amor, ayuda a superar la cerrazón, los conflictos, el racismo, el tribalismo, promoviendo en todas partes y entre todos la reconciliación. El Evangelio es una persona, que continuamente se ofrece y continuamente invita a los que la reciben con fe humilde y laboriosa a compartir su vida mediante la participación efectiva en su misterio pascual de muerte y resurrección; es decir, por medio de un misionero con responsabilidad, espiritualidad y corazón misionero (Francisco, Cart enc. 2017), con un don de amor al servicio del anuncio del Evangelio (Francisco, Cart enc. 2015).

 

Una serie de investigaciones indican que las personas que sienten que su vida tiene un propósito o significado tienen menos depresión y ansiedad, experimentan mayores niveles de felicidad y satisfacción en la vida (Steger, 2009). Se correlaciona con la longevidad y con la salud física y mental, las personas que hacen trabajo como voluntarias tiene una tasa de mortalidad menor que las personas de la misma edad que no participan en un voluntariado; son más resistentes al estrés y a la tensión, son más resilientes en periodos de dificultad y adversidad (Kashdan & McKnight, 2009).

 

Para reflexionar:

¿Cuál es mi propósito? (¿Qué quiero hacer?)

¿Qué le da significado ó sentido a mi vida? (¿Qué significa mi vida y mis expectativas).

¿Cuál es mi misión personal? (¿Qué hace valiosa mi vida y le da significado?).

¿Cuál es el sentido ó significado de mi misión en mi vocación?

 

Referencias

Diener, E. & Biswas, R. (2008). Happiness: Unlocking the mysteries of psychological wealth. Massachusetts, EE.UU: Blackweell Publishing.

Emmons, R. (2003). Personal goals, life meaning, and virtue: Wellsprings of a positive life. En Keys, C., & Haidt, J. (Ed), Flourishing the positive persoan and the good life (pp. 105-128). Washington, D.C., EE.UU: American Psychological Association.

“Francisco. Carta encíclica. Mensaje del Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones 2017. 4 de junio. 2017”.

“Francisco. Carta encíclica. Mensaje del Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones 2015. 24 de mayo. 2015”.

Kashdan, T., y McKnight, P. (2009). Origins of purpose in life: Refining our understanding of a life well lived. Psychological Topics, 2, 303-316.

Seligman, M. (2016). Florecer: La nueva psicología positiva y la búsqueda del bienestar. México: Oceano.