¿Qué te dicen tus emociones de malestar?

¿Sabías que hay 5 familias en las que se agrupan las emociones de malestar? Van en gamas de acuerdo a su intensidad con la que las experimentamos.

Las familias de estas emociones se agrupan en: miedo, tristeza, vergüenza, culpa y enojo.

Detrás de cada una de ellas te brindan información de ti mismo. Por ejemplo, detrás del miedo estamos experimentando que algo malo nos puede suceder, o cuando anticipamos que podemos perder algo o a alguien que apreciamos o cuando pensamos que no podremos obtener algo deseado; el miedo nos invita a prepararnos a usar nuestra energía para proteger aquello que valoramos o que queremos lograr.

Dependiendo de la situación, el momento y el entorno es lo que nos lleva a experimentar las diferentes gamas que puede desencadenar el miedo como puede ser un estado como un susto pero en ocasiones con mayor intensidad como el pánico.

El enojo es la emoción que surge cuando creemos que sucedió algo que no debió haber sucedido o cuando alguien hizo algo que no tendría que haber hecho, transgrediendo nuestros límites importantes. Es una invitación a reclamar, aceptar y/o perdonar. Podemos experimentar el enojo como cuando estamos molesto pero también con más intensidad como la furia.

En lo que respecta a la familia de la tristeza, son señales para cerrar nuestras heridas y hacer duelo; experimentamos estas emociones cuando sucede algo malo, cuando perdemos algo o alguien que valoramos y queremos. Nos guían para atravesar el dolor, disminuyendo nuestra energía; es la expresión de amor frente a una pérdida, sintiéndonos dependientes de la situación y entorno. Algunas emociones de esta familia son la melancolía, desaliento, infelicidad, pesimismo, desgano, sufrimiento, aburrimiento, duelo, dolor, por mencionar algunas de sus gamas.

 

Como podrás darte cuenta las emociones son un radar que nos dan mucha información sobre nuestro estado anímico. Dejarlas hablar y que sean parte de nuestra vida nos brinda un mundo nuevo de posibilidades. Así que la invitación el día de hoy es que las dejes hablar, dejes que te den información para saber qué puedes hacer con ellas.

 

Para reflexionar

Regálate 5 minutos para reflexionar o meditar. Pregúntate ¿qué te dicen de ti tus emociones de malestar? ¿qué haces con ellas, las dejas hablar, las reprimes, las ocultas, las disfrazas, usas máscaras?

De ser así, hazles un espacio en este momento y déjalas fluir, déjalas hablar, déjalas pasar, déjalas que caminen y no las desvíes de su ruta, permite que lleguen a su destino para que obtengas esa llave de entrada a tu conocimiento personal con gratitud e humildad.

  

Referencias

De Andrés, V. y De Andrés, F. (2010). Confianza total para vivir mejor: Herramientas para desarrollar la inteligencia emocional, la autoestima y la motivación. México: DIANA.

Brown, B. (2012). Creía que solo me pasaba a mí (pero no es así): La reivindicación de la autenticidad, el coraje y el poder frente al perfeccionismo, la inadecuación y la vergüenza. España: Gaia Ediciones.