¿Tengo vínculos de espejismo?

Cuando en una comunidad religiosa existen vínculos fuertes, es decir en donde se permite la expresión emocional, en donde se hablan las diferencias, en donde se manifiesta el afecto y en donde las personas se sienten libres de ser ellas mismas, hay una mayor motivación y, por lo tanto, mejoran los resultados. Las personas, sin embargo, podemos tener distintas actitudes o comportamientos que evitan este tipo de vínculos, debilitándolos o imposibilitándolos. En ocasiones estas conductas pueden realizarse de manera inconsciente y estar relacionadas con experiencias dolorosas o traumáticas del pasado.

Hay comunidades en las cuales aparentemente todo está muy bien y se vive la fraternidad. Es posible que no haya discusiones o conflictos muy grandes, se alcancen medianamente los objetivos, se realicen las actividades litúrgicas y la vida transcurra fácilmente: ¡todo está muy bien! Pero, si nos acercamos un poco más y profundizamos en el análisis de los vínculos de dicha comunidad es posible que haya sorpresas: las personas no se conocen a profundidad; raramente hablan sobre sí mismas y sus sentimientos; no expresan sus inconformidades; hay poca espontaneidad en el trato, el cual puede ser demasiado artificial; no hay expresiones de cariño o afecto; los espacios de convivencia son muy escasos y lo peor es que hay problemas o situaciones que incomodan, pero de las que nadie habla…¡los vínculos son de espejismo!

Lo anterior es a nivel grupal, sin embargo a nivel individual las personas presentan sentimientos, actitudes o conductas como las siguientes:

  • Sensación de insatisfacción, vacío y soledad. Tal vez la persona se siente a gusto con su vocación y trabajo apostólico, sin embargo hay una vacío en cuanto a sus relaciones. Se siente sola.
  • Motivación baja. La persona no entiende por qué, pero su motivación ha bajado y hace su labores con una sensación de tedio y sin sentido.
  • Búsqueda de compensaciones. La persona, ante su falta de satisfacción, consciente o inconscientemente busca una manera de sentirse mejor, aunque sea sólo de manera momentánea. Compensaciones posibles son las siguientes: comer en exceso, masturbarse y/o ver pornografía, entablar una relación dependiente con una hermano (a), refugiarse en el trabajo o en relaciones con personas fuera de la comunidad.
  • Resentimiento o enojo encubiertos. La persona se siente molesta, pero lo expresa a través de hostilidad permanente, quejas recurrentes, peticiones agresivas o comentarios sarcásticos o mordaces.
  • Presenta constantes malestares físicos que no tienen una origen del todo identificable. Por ejemplo: gastritis, mareos, dolores de cabeza, colitis, dolores de espalda, debilidad, entre otros.

Estos son sólo algunos de los signos que podrían ser un indicativo de que los vínculos no tienen la suficiente fuerza o profundidad, para que las personas se comuniquen libremente y se sientan satisfechas. Por supuesto que también existen otros factores, como los problemas psíquicos que una persona tenga a nivel personal, sin embargo, también habla de la calidad de los vínculos en una comunidad, sobretodo si varias personas presentan estas actitudes o conductas.

Es importante revisar si en nuestra comunidad existen signos que podrían hablar de vínculos poco profundos o deteriorados.

 

Para reflexionar: ¿detecto en mi comunidad signos que podrían hablar de vínculos de espejismo?; ¿presentó algún sentimiento de vacío o soledad recurrentemente? ¿Me siento en confianza para hablar sobre mis emociones y dificultades?